Conociendo a los porteños argentinos

Conociendo a los porteños argentinos

24 noviembre, 2018 2 Por Carmen Sinisgalli Ocampo

Su particular lenguaje

El argentino es un personaje muy apasionado que habla mucho de política, gesticula con sus manos, pelea, discute por fútbol y, visto por una argentina, noto que es divertido desde afuera ver nuestras costumbres populares y nuestros dichos. Si estás en Buenos Aires tendrás material suficiente como para llenar una biblioteca entera. No me extraña que Borges fuera argentino. Las miles de conversaciones con los taxistas ayudarían también. ¡Son tremendos personajes!




Los porteños son los habitantes de la capital, fácil de reconocer. Aunque han sufrido algunos cambios, siempre se destacan entre el resto de los habitantes de Argentina.
A finales del siglo XIX donde el tango, la música típica de esta ciudad, era protagonista en el núcleo de cualquier reunión, el lenguaje de aquellos porteños que vivían en ese Buenos Aires era el lunfardo. Esta manera de hablar tomaba palabras de algunos dialectos italianos y de otras lenguas traídas por los inmigrantes y adaptadas al porteño. El lunfardo era arrabaler, es decir, vulgar y grosero. Hoy eso fue cambiando para transformarse en otras lenguas no menos peculiares.

La “Y” y la “Ll” la pronuncian “Sh”. Hablan fuerte con gestos y ademanes, abren mucho los ojos, se ríen a carcajadas, y seguro agarran al otro del hombro para que los entienda bien.
Usan el “Che” adelante de cualquier frase: “Che, viste que bueno estuvo el partido?”. Caminan ligero y conducen ligero como si siempre llegaran tarde y porque el tránsito es un “quilombo” (lío, algo alborotado).
El idioma de cancha de fútbol, de potrero, de barrio (rioba, dirían los argentinos), suena cotidianamente.
Otro lenguaje difícil de entender, ya que hablan como llevando una papa en la boca, pronuncian distinto,. raro, es la jerga juvenil que además de tener sus propias palabras y expresiones algunos se sienten como perteneciendo a la élite. Hablar como ellos, significa ser cheto (hijo de papá adinerado).
La gente del interior del país tienen acentos y tonadas particulares bien distintas unas de otras. Quizás los cordobeses son los más conocidos y fáciles de identificar por su original cantito.
Se dice que el porteño es un italiano desterrado que habla español, se comporta como un francés y quisiera ser inglés.

¿Por qué discute tanto?

Discute de política porque cree que va a arreglar el país y sólo él tiene la razón. Y discute a muerte por fútbol, los de Boca, los de River, los de Independiente, si sos brasileño o uruguayo o chileno los odiarías en esos momentos, pero en el verano visitan tus playas porque son las mejores del mundo.

¿Es cierto que son vagos los argentinos?

No, no es tan cierto. Sucede que políticamente se potencia a la vagancia porque los gobiernos tienen como parte de sus estrategias regalar asignaciones, subsidios, cooperativas que no producen nada. También es cierto que el porteño quiere ganar mucho dinero pero con el mínimo esfuerzo. Es el que más excusas tiene para trabajar, para ir al baño y safar, para enfermarse, para lastimarse, para no buscar un trabajo.
Pero está el que viaja 2 horas por día en micro o colectivo (bus), trabaja 8 horas por día, le gusta o no su empleo, pero ahorra dinero para comprarse su propia casa en el futuro. Pero, los fines de semana son para disfrutar.

Así y todo, disfruta de ayudar a otro, de dar una mano cuando alguien lo necesita, les da placer. Desde dar una frazada a una persona en situación de calle hasta prestarle a un amigo dinero para que se pueda comprar un auto.

¿Qué le gusta al porteño argentino?

Le gusta beber café que se lo pide al mozo haciendo una seña con el pulgar y el índice en forma de letra “c”. Le gusta tomar “birra” que para el resto de la humanidad sería una cerveza. Y le gusta salir de joda el sábado y los domingos comer asado es infaltable, o las pastas en casa de la nonna, si llueve.
Una de las cosas que hace feliz a un argentino es disfrutar de su familia y de sus amigos, de unos mates en cualquier momento del día y del fernet , de salir a comer a un restaurante, ir a un bar, recitales o ver un evento deportivo, como también compartir la vida con mascotas.
A la sociedad argentina le gusta vivir bien, consumir, aunque a veces hace demasiados sacrificios y se endeuda, le gusta estar al tanto de las novedades. En general el argentino no es austero, disfruta sobresalir y ser el vocero de alguna novedad.
Un alto porcentaje encuentra su felicidad en el deporte, especialmente en el fútbol. Dejar todo para ir a ver al equipo y también juntarse a jugar con amigos.

No podemos olvidarnos del orgullo de tener el dulce de leche, el obelisco, la avenida más ancha, la más larga, la birome (lapicera para escribir), los paseadores de perros en Palermo, a Messi, el Papa y, sobre todo pero lee bien: sobre todo a Maradona a quien haga lo que haga le perdonamos todo porque es Dios.

Algunas expresiones que te ayudarán a entendernos:

Para empezar tenemos el “vos” en lugar del “tu”, o el “che” para referirnos a alguien. Pero hay muchas más.
“Yo” es como un “sho”
Vosotros no, aquí es “ustedes”
Afanar: robar
Atorrante: sinvergüenza
Bancar: soportar, aguantar
Bondi: autobús, colectivo
La cana: la policía
Chamuyar: hablar para impresionar a alguien
Chanta: persona en la que no se puede confiar
Cheto: persona de alto nivel económico que ostenta lo que tiene
Copado: buena onda
Gauchada: favor
Groso: capo
Guita: plata, dinero
Joya: excelente, muy bien
Laburo: trabajo
Mina: mujer
Morfar: comer
Ñoqui: persona que cobra un sueldo por un trabajo que no realiza
Pibe/piba: joven, muchacho/muchacha, chico/chica
Previa: juntada de jóvenes antes de salir a bailar
Posta: en serio, verdad
Tipo/tipa: hombre/ mujer
Versear: mentir, engañar




Que si el porteño es agrandado? No lo creo, todas formas son geniales.!

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