El mate, sinónimo de compartir

Mate

Tomar mate en Argentina es casi un ritual. La mayor parte de la población consume esta infusión, y es el ingrediente infaltable en cualquier reunión informal.

El mate se bebe en invierno y en verano, casi siempre caliente aunque hay quienes lo prefieren frío, con hielo, en un vaso. El mate se bebe en familia, a veces reemplaza un desayuno o la merienda. El mate se bebe entre amigos… en la cocina, en el living, el patio o el parque. El mate se puede beber cuando estás solo… es un gran compañero, para muchos es un gran amigo.



Se acompaña con galletas, con bizcochos de grasa, con pasteles, con tortas fritas, croissant o simplemente solo. Se endulza con azúcar blanca pero dicen que el verdadero se toma amargo.

No hay horario para él. Se toma a toda hora, en cualquier momento y lugar. A la mañana en casa leyendo las noticias, por la tarde con visitas, en el trabajo, en la playa, mientras estudias, viendo películas, y hasta por la noche luego de la cena. Un momento ideal para disfrutar mates es yendo de viaje por la ruta en auto… música, campos verdes, sol y mate.

Pero… ¿qué es exactamente el mate? Esta original bebida que forma parte de las costumbres y tradiciones de varios países sudamericanos, se compone por un lado de yerba mate que son unas hojas verdes secadas de forma natural y sometidas posteriormente a una equilibrada molienda. Otro elemento es el recipiente, el mate. Se trata de una calabaza hueca con una bombilla de metal donde se coloca la yerba, también se usan recipientes de madera, vidrio, metal. Se completa con agua caliente (o fría en ocasiones). Para servirlo o “cebarlo» se usa una pava y, en ocasiones, un termo ya que es más cómodo para transportarlo.

La temperatura del agua es un tema de charla entre la gente, ya que la mayoría opina que si no está a la temperatura indicada la yerba «se lava» y si esto ocurre esta particular bebida deja de tener el sabor y, por sobre todo, la consistencia y apariencia deseada.

Existen infinidad de marcas de yerba mate y, hoy en día, se ha hecho una costumbre agregarle sabores a la yerba con especias que realzan el sabor aún más.

Es una bebida deliciosa. Argentina es el primer productor mundial. Se cosecha durante los meses de abril/mayo hasta septiembre y, en Argentina, únicamente en las provincias de Misiones y Corrientes donde la tierra colorada es rica en hierro que favorece su desarrollo.

¿Por qué es sinónimo de compartir? Porque durante la mateada se comparten historias, alegrías, penas, anécdotas, música. El mate une, alegra y acompaña. En Uruguay, Brasil y Paraguay esta costumbre está vigente. Las ferias artesanales ofrecen cientos de modelos de mates para los turistas. Existen las “materas» que son bolsos para poder trasladar fácilmente todo el equipo de mate. Se hacen de cuero o telas reforzadas y sus diseños son campestres generalmente.

No hay clase social que quede ajena a este ritual. Tanto trabajadores, empresarios, políticos, deportistas y artistas llevan su equipo completo con ellos.

Así que si estás por Sudamérica no dudes en probar un buen mate.

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